Incidencia de la Copa Mundial de la FIFA 2010 en los contenidos de los informativos televisivos de la ciudad de Rosario
Posted by Estanislao
Es notorio como durante el desarrollo de la Copa Mundial de Fútbol disputada en Sudáfrica durante el 11 de Junio y el 12 de Julio, el contenido televisivo en este caso de Telefe Noticias fue modificándose y dándole mayor espacio a la información destinada a dicho evento.Podemos observar que en el cómputo de datos obtenido durante el desarrollo del Mundial se suelen dar más de un espacio para estas noticias en los diferentes bloques y además de contar con varias apariciones, éstas cuentan con un mayor grado de durabilidad que las anteriores informaciones destinadas a este deporte.
Otro hecho destacable es como a medida que finaliza la competencia internacional va tomando fuerza la información local y nacional referida a este deporte, aunque nunca llega a ocupar el grado de cobertura que obtenía el Mundial. Se pudo observar que los días posteriores mas cercanos a la finalización de la Copa, la información referida a este torneo seguía apareciendo en el noticiero aunque con un grado menor de durabilidad.
Con el inicio del campeonato nacional del Fútbol Argentino la información deportiva volvió a recobrar fuerza, siempre aclarando que no al nivel del Mundial, pero si se observo mayor información que la que se había desarrollado en el tiempo que transcurrió desde la finalización de la Copa del mundo hasta el inicio del torneo domestico.
Con respecto a la cobertura que se le otorga a otros deportes, es mucho menor en dimensión al Fútbol y ni hablar con respecto al Mundial de Sudáfrica 2010, se pudo observar en las distintas fichas de análisis que las apariciones de los demás deportes resultan esporádicas y cuando se genera su exposición el tiempo en que se desarrollan es muy acotado.
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Contra la estupidización de la pantalla
Posted by Maxi Mancini
A continuación les dejo una muy buena nota publicada en la última edición de Cruz del Sur. Se trata de una entrevista con Tristán Bauer, presidente de Radio y Televisión Argentina (RTA), realizada por el periodista Guillermo Acrich. Muy interesantes declaraciones en relación al rol que debe cumplir el Estado en materia de contenidos audiovisuales, trazando una perspectiva histórica que hace eje en el despilfarro noventoso y la situación actual.
“Canal 7 parecía un tacho de basura”El cineasta y presidente de Radio Televisión Argentina, Tristán Bauer, participó en la ciudad de Santa Fe del lanzamiento de la nueva programación de Radio Nacional. En ese marco, habló con Cruz del Sur sobre cuáles son los objetivos que se impuso para gestionar los medios públicos, criticó al monopolio Clarín por vender el concepto de que todo lo oficial “es negativo” y anunció que en las próximas semanas habrá dos nuevos canales del Estado, uno dedicado a los chicos y el otro será de cine.
En primer lugar, el funcionario manifestó que “la destrucción de los medios públicos” no sólo es culpa de “los militares genocidas” sino también del neoliberalismo con Carlos Saúl Menem a la cabeza. “Entonces hasta hace muy poco tiempo cuando uno veía a los medios públicos los mirábamos con desprecio, porque estaban al servicio de ese sistema y estaban en esta maquinaria de destrucción del Estado”, dijo.
Asimismo, Bauer indicó que ese mismo sistema es el que desprecia a la educación, a la salud y a la industria nacional, y es por ese motivo que cuando asumió en canal 7 la situación tecnológica, el edificio y los equipos humanos de trabajo “era calamitoso y las 40 emisoras públicas estaban en un estado patético, vergonzoso”.
—Es dificilísimo construir y en un instante se destruye todo.—Cuánto cuesta hacer una escuela, un hospital y en una mala gestión se destruye todo ese trabajo y así estuvimos y así estamos todavía. No obstante hoy hay esperanza, no sólo por cambiar las tecnologías sino por el espíritu humano que existe, porque creen nuevamente en el Estado, creen en la capacidad transformadora de la realidad del Estado y en la existencia de una radio y una televisión del Estado.
“Canal 7 que parecía un tacho de basura. No nos olvidemos que ahí aquel hombre de cabello blanco (Gerardo Sofovich) tenía el concepto de que la televisión pública era cortar manzanas entre tetas y culos y aportar a la estupidización social y a la humillación del ser humano, y eso se hacía desde la televisión pública y no hace tanto tiempo”, agregó el titular de RTA.
—¿Y qué papel jugaron algunos privados en ese esquema que mencionó?—Acá quiero ser claro y preciso, porque el monopolio del Grupo Clarín desde hace muchos años ha querido instalar el concepto de lo oficial como negativo y vender eso como una verdad. Lo oficial en tiempos de democracia es lo que vota el pueblo y bajo el voto popular se sanciona una ley de medios, bajo el voto popular se crean nuevos sistemas para administrar los medios públicos.
Además, criticó al multimedio de Ernestina Herrera de Noble conducido por Héctor Magnetto y a La Nación de haberse quedado con Papel Prensa después de la “alianza siniestra con José Alfredo Martínez de Hoz y Videla en tiempos de dictadura”. A su vez, consideró que el programa televisivo 678 es una semilla que creció para “decir muchas verdades desde ese espacio”.
De Encuentro a Paka Paka—Pero hoy el Estado no sólo tiene la pantalla de canal 7 para decir esas “muchas verdades” que usted dice, sino también se logró posicionar el canal Encuentro.—Cuando comenzamos esta tarea con el canal Encuentro, despreciado por el Grupo Clarín, me dijeron que no me preocupara en subirla al satélite porque ni magoya la iba a levantar, y era verdad. El Ministerio de Educación de la Nación había construido una señal de televisión educativa donde aparecían en pantalla nuestros escritores, nuestros autores, nuestros pensadores, nuestros maestros, nuestros niños.
“Sin embargo, y es la primera vez que hago pública esta historia, a pesar de que había una resolución del Comfer para que los cable bajaran a sus grillas el canal Encuentro nadie lo hacía. Entonces, el ex presidente Nétor Kirchner nos sentó al ministro de Educación, a mí y a los representantes del Grupo Clarín, dueño del cable de la República Argentina, y les dijo que ese proyecto que estaba dirigiendo yo y Educación sale o sale, y así fue como salió porque sino por más resolución que había, no salía”, añadió Tristán Bauer.
—Hay otros canales que el Estado está por lanzar, ¿de qué se trata?—Bueno de esa semilla que es canal Encuentro van surgiendo cosas hermosas. El 15 de septiembre, dentro de muy poquito, vamos a llegar con el canal de los niños Paka Paka, una señal diseñada y construida para los chicos. Nuestros niños se criaron hasta ahora viendo lo que genera Disney, algunas cosas muy buenas pensadas por los canadienses e ingleses que son muy bellas, pero perdemos nuestra formación cultural, nuestra particular manera de ver el universo.
“Entonces –continuó– ahora aparece esto construido por nuestros artistas, nuestros guionistas, nuestros mejores músicos, un canal hecho por jóvenes; van a ver que es hermoso. Cómo puede ser, con la tradición de María Elena Walsh, con la tradición del teatro infantil que nosotros tenemos, que hayamos hecho desaparecer esa imagen nuestra. Todo eso cambia a partir del 15 de septiembre”.
—¿También habrá un canal de cine nacional?—Eso será a partir de octubre. Lo mejor del cine argentino, del cine latinoamericano e internacional de calidad, y ahí va a estar esa señal de 24 horas. Además se sumará la maravilla que es Internet a la televisión, a la radio, dejando atrás aquello tan fuerte que tienen estos medios del emisor poderoso y el receptor estupidizado para ir recorriendo un camino de ida y vuelta a través de Internet.
—¿Cuál es el mensaje a la población que hoy parece vivir un nuevo paradigma de la comunicación en el país?—Que hoy nuestra sociedad empieza a ver lo que es Clarín, pero no nos engañemos, hasta hace seis meses, un año atrás habían logrado colocar en la clase media argentina que eran un medio independiente y que lo que ellos decían era la verdad.
“Por eso Argentina era un basurero o una montaña de mierda, porque vos agarrabas y prendías el sistema de televisión –del cual son dueños de varios canales y lo van a ser por poco tiempo hasta que esta ley la llevemos a la realidad– y la palabra escuela, la palabra educación estaban asociadas a la violencia, al robo. En tanto ahora somos todos sembradores de semillas que van a crecer y que van a servir para hacer avanzar a nuestra sociedad, una sociedad argentina muy vinculada con la América latina”, finalizó Tristán Bauer.
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“Canal 7 parecía un tacho de basura”El cineasta y presidente de Radio Televisión Argentina, Tristán Bauer, participó en la ciudad de Santa Fe del lanzamiento de la nueva programación de Radio Nacional. En ese marco, habló con Cruz del Sur sobre cuáles son los objetivos que se impuso para gestionar los medios públicos, criticó al monopolio Clarín por vender el concepto de que todo lo oficial “es negativo” y anunció que en las próximas semanas habrá dos nuevos canales del Estado, uno dedicado a los chicos y el otro será de cine.
En primer lugar, el funcionario manifestó que “la destrucción de los medios públicos” no sólo es culpa de “los militares genocidas” sino también del neoliberalismo con Carlos Saúl Menem a la cabeza. “Entonces hasta hace muy poco tiempo cuando uno veía a los medios públicos los mirábamos con desprecio, porque estaban al servicio de ese sistema y estaban en esta maquinaria de destrucción del Estado”, dijo.
Asimismo, Bauer indicó que ese mismo sistema es el que desprecia a la educación, a la salud y a la industria nacional, y es por ese motivo que cuando asumió en canal 7 la situación tecnológica, el edificio y los equipos humanos de trabajo “era calamitoso y las 40 emisoras públicas estaban en un estado patético, vergonzoso”.
—Es dificilísimo construir y en un instante se destruye todo.—Cuánto cuesta hacer una escuela, un hospital y en una mala gestión se destruye todo ese trabajo y así estuvimos y así estamos todavía. No obstante hoy hay esperanza, no sólo por cambiar las tecnologías sino por el espíritu humano que existe, porque creen nuevamente en el Estado, creen en la capacidad transformadora de la realidad del Estado y en la existencia de una radio y una televisión del Estado.
“Canal 7 que parecía un tacho de basura. No nos olvidemos que ahí aquel hombre de cabello blanco (Gerardo Sofovich) tenía el concepto de que la televisión pública era cortar manzanas entre tetas y culos y aportar a la estupidización social y a la humillación del ser humano, y eso se hacía desde la televisión pública y no hace tanto tiempo”, agregó el titular de RTA.
—¿Y qué papel jugaron algunos privados en ese esquema que mencionó?—Acá quiero ser claro y preciso, porque el monopolio del Grupo Clarín desde hace muchos años ha querido instalar el concepto de lo oficial como negativo y vender eso como una verdad. Lo oficial en tiempos de democracia es lo que vota el pueblo y bajo el voto popular se sanciona una ley de medios, bajo el voto popular se crean nuevos sistemas para administrar los medios públicos.
Además, criticó al multimedio de Ernestina Herrera de Noble conducido por Héctor Magnetto y a La Nación de haberse quedado con Papel Prensa después de la “alianza siniestra con José Alfredo Martínez de Hoz y Videla en tiempos de dictadura”. A su vez, consideró que el programa televisivo 678 es una semilla que creció para “decir muchas verdades desde ese espacio”.
De Encuentro a Paka Paka—Pero hoy el Estado no sólo tiene la pantalla de canal 7 para decir esas “muchas verdades” que usted dice, sino también se logró posicionar el canal Encuentro.—Cuando comenzamos esta tarea con el canal Encuentro, despreciado por el Grupo Clarín, me dijeron que no me preocupara en subirla al satélite porque ni magoya la iba a levantar, y era verdad. El Ministerio de Educación de la Nación había construido una señal de televisión educativa donde aparecían en pantalla nuestros escritores, nuestros autores, nuestros pensadores, nuestros maestros, nuestros niños.
“Sin embargo, y es la primera vez que hago pública esta historia, a pesar de que había una resolución del Comfer para que los cable bajaran a sus grillas el canal Encuentro nadie lo hacía. Entonces, el ex presidente Nétor Kirchner nos sentó al ministro de Educación, a mí y a los representantes del Grupo Clarín, dueño del cable de la República Argentina, y les dijo que ese proyecto que estaba dirigiendo yo y Educación sale o sale, y así fue como salió porque sino por más resolución que había, no salía”, añadió Tristán Bauer.
—Hay otros canales que el Estado está por lanzar, ¿de qué se trata?—Bueno de esa semilla que es canal Encuentro van surgiendo cosas hermosas. El 15 de septiembre, dentro de muy poquito, vamos a llegar con el canal de los niños Paka Paka, una señal diseñada y construida para los chicos. Nuestros niños se criaron hasta ahora viendo lo que genera Disney, algunas cosas muy buenas pensadas por los canadienses e ingleses que son muy bellas, pero perdemos nuestra formación cultural, nuestra particular manera de ver el universo.
“Entonces –continuó– ahora aparece esto construido por nuestros artistas, nuestros guionistas, nuestros mejores músicos, un canal hecho por jóvenes; van a ver que es hermoso. Cómo puede ser, con la tradición de María Elena Walsh, con la tradición del teatro infantil que nosotros tenemos, que hayamos hecho desaparecer esa imagen nuestra. Todo eso cambia a partir del 15 de septiembre”.
—¿También habrá un canal de cine nacional?—Eso será a partir de octubre. Lo mejor del cine argentino, del cine latinoamericano e internacional de calidad, y ahí va a estar esa señal de 24 horas. Además se sumará la maravilla que es Internet a la televisión, a la radio, dejando atrás aquello tan fuerte que tienen estos medios del emisor poderoso y el receptor estupidizado para ir recorriendo un camino de ida y vuelta a través de Internet.
—¿Cuál es el mensaje a la población que hoy parece vivir un nuevo paradigma de la comunicación en el país?—Que hoy nuestra sociedad empieza a ver lo que es Clarín, pero no nos engañemos, hasta hace seis meses, un año atrás habían logrado colocar en la clase media argentina que eran un medio independiente y que lo que ellos decían era la verdad.
“Por eso Argentina era un basurero o una montaña de mierda, porque vos agarrabas y prendías el sistema de televisión –del cual son dueños de varios canales y lo van a ser por poco tiempo hasta que esta ley la llevemos a la realidad– y la palabra escuela, la palabra educación estaban asociadas a la violencia, al robo. En tanto ahora somos todos sembradores de semillas que van a crecer y que van a servir para hacer avanzar a nuestra sociedad, una sociedad argentina muy vinculada con la América latina”, finalizó Tristán Bauer.
Lie To Me Televisión
Posted by Estanislao

La exitosa serie norteamericana Miénteme (Lie To Me) trata sobre un equipo de especialistas en leer gestos faciales y corporales para detectar si un testigo o un sospechoso miente. Pero llevado al plano de la televisión podríamos preguntarnos: ¿La televisión miente? ¿¡Ya lo sabíamos!?
Los “científicos” de la serie solo pueden registrar las emociones de sus observados, es decir, no pueden saber si alguien es mentiroso con solo mirarlo sino que tiene que hacer un trabajo de investigación para averiguar por qué un testigo sintió vergüenza, inseguridad, asco o sorpresa cuando hizo determinada declaración. De modo que si alguien no sabe que está mintiendo o cree fehacientemente en lo que está diciendo difícilmente pueda ser detectado. En el caso de los programas de chimentos (y por qué no algunos informativos) probablemente se dé un caso parecido entre sus personajes de mayor exposición, quienes probablemente vivan tan inmersos en la vorágine televisiva que terminen internalizando ese mundo ficticio de peleas, cartas documentos, affaires y reconciliaciones.
De esta deducción podríamos inferir que muchos de estos “mediáticos” pasarían sin problemas un test de la verdad, pero… en qué lugar se sitúa el televidente ante este tipo de programación. ¿Sabe que es diariamente engañado y se convierte en cómplice silencioso o es una inocente víctima?
Diferentes estudios han intentado dar cuenta de lo que provoca ver televisión en el espectador. En esta línea, la investigación: “El placer de ver televisión. Los Televidentes Opinan” de Delia María Crovi Druetta, acerca algunos conceptos que pueden ser interesantes. Uno de ellos es lo que declaran los participantes de los grupos focales con respecto a su posición frente al televisor: “casi todos la definir las emociones que buscan en la televisión, se refirieron a la evasión: no pensar, relajarse, pasar a otra cosa…”
Finalmente el estudio revela que “cuando los participantes hablan de los contenidos de la televisión, se detecta resignación, sienten que este medio no es como lo quisieran pero no saben por dónde pueden lograr un cambio. La opción de apagar el televisor está completamente ausente.”
A diferencia de la serie, donde el personaje principal busca que el otro le mienta para descubrir la verdad, en lo que a consumo televisivo pareciera que la mentira genera una fascinación que encanta a quien se sienta frente al televisor generando un eterno romance sin demasiadas exigencias. El televidente se detiene junto a su tv y al tomar su control remoto con suavidad parece decirle… mentime… mentime que me gusta.
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Entrevista a Claudio Villarruel
Posted by Hugo Berti
A continuación les dejo una entrevista que encontre en la web hecha a el ex director de contenidos de Telefé. Me pareció interesante ya que no estaba informado de su desvinculación del canal y porque habla sin filtros de sus maneras de pensar el rol que tienen los medios hoy en la difusión de mensajes de contenido social. Bueno que la disfruten.
Personajes
Claudio Villarruel (44)
“Del éxito se ven los fuegos artificiales”
El ex director de contenidos de Telefe abrió su propia productora. Paternidad, la Ley de Medios, Florencia Peña y el proyecto K.
Por Valeria García Testa
El nuevo Villarruel. La primera apuesta fuerte de su productora ON TV será una novela con Soledad Silveyra.Claudio Villarruel tiene un armario monocromático donde reina el negro. El mismo color que eligió para hacer las remeras de su flamante productora boutique ON TV, en la que se asoció con Bernarda Llorente (41), su coequíper durante la década de gestión al frente de Telefe. Independizados desde fines del 2009, pero con un acuerdo con ese canal por tres años para producir telenovelas y “gameshows”, también están armando un sello editorial y piensan hacer teatro off.
Pese a su negromanía, cuando abre la boca recorre los grises y se sumerge en los laberintos del mundo de las ideas. Ser sociólogo le marca el discurso y la pretensión de originalidad se le cuela inclusive consigo mismo. Detesta repetirse. Por eso, sentado en el living de su casa, a metros de la jaula de los leones del zoológico porteño, sonríe, toma té e intenta encontrar las mejores palabras para decir lo propio.
Noticias: Siempre dijo que dirigir Telefe era una circunstancia, ¿piensa que la gente le creía?
Claudio Villarruel: A veces se ve con sospecha y con sorpresa que uno se baje o se corra de ciertos roles de, entre comillas, poder. Yo digo que elegí bajarme de la Panamericana e ir por la colectora, más despacio y sin pagar peaje. Di un paso al costado, y si alguno no lo creía, lo hice. Lo que pasa es que en esta sociedad el concepto de éxito es un pseudo valor en sí mismo y queda raro dar un paso al costado. El tema es la mirada de los otros, pero si te movés a partir de eso, estás encerrado y no tenés posibilidad de crecer. Entrás en la comodidad, y la comodidad tiende definitivamente al achicamiento del cerebro.
Noticias: ¿Por dónde pasa el éxito para usted?
Villarruel: (Piensa.) Por intentar ser lo más coherente posible dentro de la incoherencia reinante, por ver crecer a mi hija, por tener una buena familia. Yo no trabajo para el éxito, que es algo vacío y tiene que ver con el sistema valorativo del momento. Aparte, del éxito sólo se ven los fuegos artificiales, no el trabajo y el desgaste de todos los que hicieron estos diez años de Telefe.
Noticias: ¿Tuvo mucho costo?
Villarruel: Detrás del brillo hay mucho costo familiar y de tiempo que no se recupera más. Hacer cosas que tengan éxito es muy bueno pero muy sacrificado, porque la gente te exige más. Pero si te creés que te llaman, te adulan o te piden cosas porque sos Claudio Villarruel, estás totalmente equivocado.
Noticias: ¿Ya no le suena el teléfono como antes?
Villarruel: Eso cambió automáticamente. Es normal que sea así. Yo nunca sentí que me llamaran a mí porque era Claudio Villarruel, salvo mis amigos. Pero es lógico que cuando estás en un lugar así te llame un montón de personas. El problema es cuando la gente piensa que toda esa corte que te acompaña y te llama es porque te quiere de verdad. No, es porque estás ahí arriba. No hay que confundir el rol de un director artístico con que te quieran de verdad. Yo eso siempre lo tuve muy claro.
Sostiene que en el aprendizaje de la diferencia mucho tuvo que ver su padre, el mítico periodista Sergio Villarruel, que “nunca se comió ese caramelito” de la fama. Además, para él su padre es la evidencia de que en la tele no hay íconos eternos, ya que falleció y desapareció para el medio. En la televisión, según Claudio, “no trasciende nadie. Sólo trascienden los artistas, los que dejan obra”.
Noticias: ¿Es un artista frustrado? Alguna vez dijo que jugaba al tenis queriendo ser futbolista.
Villarruel: A los 44 años estoy intentando encontrar al Claudio que yo conozco más profundamente, el tipo que se formó en la investigación cinematográfica y teatral, que hizo su peliculita, sus obras de teatro. Cuando ingresás a la parafernalia televisiva eso queda guardado bajo muchas llaves. En este momento, me estoy reencontrando con el que pensé que me iba a encontrar, con una persona con mucha capacidad (piensa las palabras y va de a poquito formando la frase) de desarrollar sus necesidades más profundas. Es como que ahora se abrió el corazón, antes sólo estaba abierta la mente.
Se reconoce obsesivo de las causalidades, pero no se explica cuál es el mensaje oculto de vivir frente a la plazoleta Roberto Noble. En realidad, si se trata de canales, El Trece le es tan familiar como Telefe. A los 11 años salía del colegio, se tomaba el tren y se metía en el canal de Constitución, la casa más natural de su padre. Sabía que era el único lugar para encontrarlo. El otro reino paterno era la pantalla misma, por eso la familia cenaba con Sergio en la cabecera, a través de los rayos catódicos.
Noticias: ¿La decisión de irse de Telefe tuvo que ver con evitarle a su hija lo que usted vivió en su infancia?
Villarruel: Obviamente que mi hija fue un detonante. Sofía tiene 6 años y yo quiero disfrutarla, tuvo mucho que ver. Más que educando a Sofía, estoy educándome a través de esa cosa salvaje de los chicos. Yo quería tener un hijo para aprender, porque me había convertido en alguien muy sistémico, muy funcional a las necesidades de una sociedad, y un niño trae vida verdadera y real.
Noticias: Optó por el equilibrio.
Villarruel: El éxito bien entendido es poder ver las señales que te da la vida; no pasa por si ganás un Martín Fierro, por si tenés más guita, si sos un filósofo o laburás de cartonero. Estoy en un momento de paz, que siempre tuve pero que no veía.
Se dice un gran soñador, pero en el sentido más literal: “Tengo una actividad onírica frondosa, de un nivel casi dramatúrgico. Dormirme es como entrar al cine, yo sé que algo interesantísimo va a pasar”. Desde que se bajó de la vorágine del minuto a minuto, se reactivó esa faceta y empezó a soñar mucho con su papá. “Sueño con él casi todos los días, tenemos charlas de lo que hablé en vigilia ese día, no estoy loco pero te juro que creo mucho en el tema de los sueños. Es una gran guía cuando me encuentro con él”.
El guión de un capítulo 'x' y un par de anotadores de tapa dura con la inscripción “Ideas” son contraseñas personales en la mesa del living de su casa, pintoresca y cálida.
Noticias: ¿Extraña el sillón de programador?
Villarruel: No, porque en los últimos años era complicado, la gestión te iba comiendo (piensa)… Estoy tratando de no decir las mismas cosas de siempre…
Noticias: Pero eso habla de coherencia, ¿por qué tendría que ser original respecto de sí mismo?
Villarruel: Porque soy terrible. La singularidad es fundamental en la vida, en lo que sea. Original no es ser cool, no: es ser original. Intentar la coherencia es intentar ser original, ¿entendés?, porque hoy la excepción es la regla. Cuando buscás lugares de poder, para la mirada de los otros…
Noticias: El suyo era poder material y concreto.
Villarruel: Para el sistema valorativo de los otros. No conozco a ninguna persona a la cual el poder haya mejorado como persona.
Noticias: Por eso se resiste, pero asuma que fue así.
Villarruel: Lo asumo totalmente, pero en un momento tenés que parar la pelota. No es que el poder te haga mala persona, pero tenés que tomar decisiones que afectan a unos bien y a otros mal. Podés ser más justo o menos injusto.
Noticias: ¿Y eso le empezó a pesar hace dos o tres años?
Villarruel: Muchísimo, porque me di cuenta de que me involucraba mucho afectivamente, cualquier programa me tomaba entero, desde el que iba a las 7 de la mañana hasta el de las 12 de la noche. Eran mi vida, ponía mi vida.
Noticias: Los vaivenes del rating habrán sido una prueba constante a su ego y su obsesión.
Villarruel: El ego tiene un tufillo a mediocridad, en cambio el “yo” tiene tu propio perfume. El ego es una pelotudez, algo muy distinto al orgullo de hacer algo singular pensando que trabajás con un equipo de gente. Yo ponía toda mi energía en cada programa y en eso se te va parte de la vida. Por eso, el mayor éxito es poder ver este momento hermoso que se llama vida.
Noticias: ¿Alguna vez sintió que se quedaba un poco ciego?
Villarruel: No que estuviera ciego, sino aburrido. En mí el malestar se genera cuando me aburro. Siempre dije “el día que me aburra…”.
Noticias: También dijo “el día que Telefe sea usado como elemento de poder, me voy”…
Villarruel: Sí, nunca lo fue. Me manejé con una libertad que no existe en ninguna parte del mundo. Tengo que estar muy agradecido porque no sería quien soy, ni Bernarda sería quien es, ni tendríamos la proyección que tenemos si no fuera por la libertad de trabajo que nos dio la gente de Telefe y la confianza que depositó en nosotros.
Noticias: ¿Cómo se para frente a la Ley de Medios?
Villarruel: Desde el momento en que vivís en esta sociedad moderna, donde parece que todo tiende a la democratización del conocimiento y de la información, tenés que estar a favor de cualquier cambio de una ley de la dictadura militar. Después, todo cambio es perfectible. Además, se da en un momento muy interesante porque no sólo tiende a democratizar voces y discursos, sino que se plantea en el marco de la digitalización que se viene. Estoy a favor de cualquier ley de radiodifusión que borre de la historia y de la actualidad cualquier resabio de la dictadura sangrienta que tuvimos. Pero creo que en esto tenemos que contribuir todos, la gente de la política, la gente que produce y reproduce el discurso social, que es la gente de los medios. Tenemos que tender a democratizar la sociedad, sabiendo que tener un medio de comunicación es un negocio, y no confundir el negocio con la responsabilidad social que tenés como licenciatario de una señal para producir discurso y sentido. Aunque sea muy difícil, hay que diferenciar el negocio de la responsabilidad ética de todo comunicador social. Que haya una puja política entre un gobierno popular elegido por el pueblo y un grupo económico indica que algo está funcionando mal en la Argentina.
Noticias: Habiendo formado parte de las entrañas de otro grupo mediático, ¿cree que hay que acotar el poderío de los medios?
Villarruel: Creo que hay que democratizar el poder de los medios, no acotarlo. Tiene que haber más voces, más empresarios que inviertan.
Noticias: ¿Qué piensa de la participación política activa de Florencia Peña en los últimos meses?
Villarruel: Me encanta. En esta sociedad de las apariencias, hechos como el de Florencia jerarquizan la condición humana en términos ideológicos y de coherencia, porque acá todo es “yo, argentino”. Si muchos referentes sociales imitaran su participación, no importa el signo del que sean, sino el asumirse como sujetos políticos… puta, cambiaría todo radicalmente.
Noticias: ¿Cree que, como ella dice, los medios se la van a hacer pagar?
Villarruel: La derecha siempre te hace pagar todo y, normalmente, son los dueños de los medios de producción. Pero, seguramente, si siguen habiendo gobiernos nacionales y populares, (se ríe) parezco un compañero hablando…
Noticias: ¿Se siente peronista?
Villarruel: Lo que siento es que hay que defender primero al gobierno democrático. Estoy en un 60 por ciento de acuerdo en cómo encara las políticas sociales y el manejo económico. Es un gobierno al que le cuesta mucho todo porque hay un establishment muy de derecha… A ver, somos una sociedad que piensa como la izquierda pero actúa como la derecha.
Noticias: ¿Cuánto influyen las declaraciones sobre inseguridad de Marcelo Tinelli, Mirtha Legrand y Susana Giménez?
Villarruel: Repercuten muy mal en la sociedad, generan un estado de crispación. Por eso, figuras de esa talla tienen que ser conscientes de su gran responsabilidad y de que son grandes generadoras de sentido. Es entendible, porque también son seres humanos y les pudo haber pasado algo personal, como a Susana. No sería justo pensar que hayan sido declaraciones premeditadas.
Noticias: ¿Qué piensa del programa “6, 7, 8”?
Villarruel: Bueno, la verdad es que hacer cuatro puntos en Canal 7 es muy bueno.
Noticias: ¿Le pondría el cuerpo a un proyecto político como lo está haciendo Diego Gvirtz?
Villarruel: No, porque no estoy ligado a la política para nada, pero sí creo que la mejor manera de comunicar las ideas es a través del instrumento que mejor manejás. Para mí, al poner de protagonista a una hija de desaparecidos, como hicimos en “Montecristo”, ya no hace falta tener un programa todos los días para hablar de la represión.
Noticias: ¿Lo tienta estar al frente de Canal 7?
Villarruel: No, yo no me siento más en un sillón de programación, eso te lo aseguro.
Noticias: También se habló de su desembarco en Canal 9, para ser otra pata kirchnerista
Villarruel: No, yo no soy kirchnerista… Creo que los peronistas son los únicos que entienden este país, te lo digo como tipo del progresismo, de izquierda.
Noticias: ¿Y dirigir el canal Encuentro?
Villarruel: Un Encuentro sí, porque no mirás el rating y ponés los mejores programas. Vamos a hacer unos programitas, y también algunos para Canal 7.
Noticias: ¿Se siente más relajado?
Villarruel: Es un recomienzo sin haber muerto, como una transmigración hacia mí mismo, un cambio de energía propia.
Asume que en su “matrimonio” profesional con Bernarda Llorente se viven matando. Al punto que promete que algún día va a escribir una “sitcom” que se llame “Bernarda y Claudio”, seguro de que de sus agarradas en las reuniones de producción saldría un guión picante y entretenido para la pantalla. En cambio dice que Francisca Baudrand, su pareja de la vida real desde hace 18 años y directora comercial de la Editorial Andrés Bello –un sello chileno dedicado a la literatura infanto-juvenil–, es su complemento. El nuevo Villarruel habla por teléfono con su mujer y la entrevista termina. Hay un encuentro impostergable, que no tiene que ver con ninguna celebrity local sino con una niña de 6 años que lo espera en la puerta del colegio.
Maximiliano Mancini
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Personajes
Claudio Villarruel (44)
“Del éxito se ven los fuegos artificiales”
El ex director de contenidos de Telefe abrió su propia productora. Paternidad, la Ley de Medios, Florencia Peña y el proyecto K.
Por Valeria García Testa
El nuevo Villarruel. La primera apuesta fuerte de su productora ON TV será una novela con Soledad Silveyra.Claudio Villarruel tiene un armario monocromático donde reina el negro. El mismo color que eligió para hacer las remeras de su flamante productora boutique ON TV, en la que se asoció con Bernarda Llorente (41), su coequíper durante la década de gestión al frente de Telefe. Independizados desde fines del 2009, pero con un acuerdo con ese canal por tres años para producir telenovelas y “gameshows”, también están armando un sello editorial y piensan hacer teatro off.
Pese a su negromanía, cuando abre la boca recorre los grises y se sumerge en los laberintos del mundo de las ideas. Ser sociólogo le marca el discurso y la pretensión de originalidad se le cuela inclusive consigo mismo. Detesta repetirse. Por eso, sentado en el living de su casa, a metros de la jaula de los leones del zoológico porteño, sonríe, toma té e intenta encontrar las mejores palabras para decir lo propio.
Noticias: Siempre dijo que dirigir Telefe era una circunstancia, ¿piensa que la gente le creía?
Claudio Villarruel: A veces se ve con sospecha y con sorpresa que uno se baje o se corra de ciertos roles de, entre comillas, poder. Yo digo que elegí bajarme de la Panamericana e ir por la colectora, más despacio y sin pagar peaje. Di un paso al costado, y si alguno no lo creía, lo hice. Lo que pasa es que en esta sociedad el concepto de éxito es un pseudo valor en sí mismo y queda raro dar un paso al costado. El tema es la mirada de los otros, pero si te movés a partir de eso, estás encerrado y no tenés posibilidad de crecer. Entrás en la comodidad, y la comodidad tiende definitivamente al achicamiento del cerebro.
Noticias: ¿Por dónde pasa el éxito para usted?
Villarruel: (Piensa.) Por intentar ser lo más coherente posible dentro de la incoherencia reinante, por ver crecer a mi hija, por tener una buena familia. Yo no trabajo para el éxito, que es algo vacío y tiene que ver con el sistema valorativo del momento. Aparte, del éxito sólo se ven los fuegos artificiales, no el trabajo y el desgaste de todos los que hicieron estos diez años de Telefe.
Noticias: ¿Tuvo mucho costo?
Villarruel: Detrás del brillo hay mucho costo familiar y de tiempo que no se recupera más. Hacer cosas que tengan éxito es muy bueno pero muy sacrificado, porque la gente te exige más. Pero si te creés que te llaman, te adulan o te piden cosas porque sos Claudio Villarruel, estás totalmente equivocado.
Noticias: ¿Ya no le suena el teléfono como antes?
Villarruel: Eso cambió automáticamente. Es normal que sea así. Yo nunca sentí que me llamaran a mí porque era Claudio Villarruel, salvo mis amigos. Pero es lógico que cuando estás en un lugar así te llame un montón de personas. El problema es cuando la gente piensa que toda esa corte que te acompaña y te llama es porque te quiere de verdad. No, es porque estás ahí arriba. No hay que confundir el rol de un director artístico con que te quieran de verdad. Yo eso siempre lo tuve muy claro.
Sostiene que en el aprendizaje de la diferencia mucho tuvo que ver su padre, el mítico periodista Sergio Villarruel, que “nunca se comió ese caramelito” de la fama. Además, para él su padre es la evidencia de que en la tele no hay íconos eternos, ya que falleció y desapareció para el medio. En la televisión, según Claudio, “no trasciende nadie. Sólo trascienden los artistas, los que dejan obra”.
Noticias: ¿Es un artista frustrado? Alguna vez dijo que jugaba al tenis queriendo ser futbolista.
Villarruel: A los 44 años estoy intentando encontrar al Claudio que yo conozco más profundamente, el tipo que se formó en la investigación cinematográfica y teatral, que hizo su peliculita, sus obras de teatro. Cuando ingresás a la parafernalia televisiva eso queda guardado bajo muchas llaves. En este momento, me estoy reencontrando con el que pensé que me iba a encontrar, con una persona con mucha capacidad (piensa las palabras y va de a poquito formando la frase) de desarrollar sus necesidades más profundas. Es como que ahora se abrió el corazón, antes sólo estaba abierta la mente.
Se reconoce obsesivo de las causalidades, pero no se explica cuál es el mensaje oculto de vivir frente a la plazoleta Roberto Noble. En realidad, si se trata de canales, El Trece le es tan familiar como Telefe. A los 11 años salía del colegio, se tomaba el tren y se metía en el canal de Constitución, la casa más natural de su padre. Sabía que era el único lugar para encontrarlo. El otro reino paterno era la pantalla misma, por eso la familia cenaba con Sergio en la cabecera, a través de los rayos catódicos.
Noticias: ¿La decisión de irse de Telefe tuvo que ver con evitarle a su hija lo que usted vivió en su infancia?
Villarruel: Obviamente que mi hija fue un detonante. Sofía tiene 6 años y yo quiero disfrutarla, tuvo mucho que ver. Más que educando a Sofía, estoy educándome a través de esa cosa salvaje de los chicos. Yo quería tener un hijo para aprender, porque me había convertido en alguien muy sistémico, muy funcional a las necesidades de una sociedad, y un niño trae vida verdadera y real.
Noticias: Optó por el equilibrio.
Villarruel: El éxito bien entendido es poder ver las señales que te da la vida; no pasa por si ganás un Martín Fierro, por si tenés más guita, si sos un filósofo o laburás de cartonero. Estoy en un momento de paz, que siempre tuve pero que no veía.
Se dice un gran soñador, pero en el sentido más literal: “Tengo una actividad onírica frondosa, de un nivel casi dramatúrgico. Dormirme es como entrar al cine, yo sé que algo interesantísimo va a pasar”. Desde que se bajó de la vorágine del minuto a minuto, se reactivó esa faceta y empezó a soñar mucho con su papá. “Sueño con él casi todos los días, tenemos charlas de lo que hablé en vigilia ese día, no estoy loco pero te juro que creo mucho en el tema de los sueños. Es una gran guía cuando me encuentro con él”.
El guión de un capítulo 'x' y un par de anotadores de tapa dura con la inscripción “Ideas” son contraseñas personales en la mesa del living de su casa, pintoresca y cálida.
Noticias: ¿Extraña el sillón de programador?
Villarruel: No, porque en los últimos años era complicado, la gestión te iba comiendo (piensa)… Estoy tratando de no decir las mismas cosas de siempre…
Noticias: Pero eso habla de coherencia, ¿por qué tendría que ser original respecto de sí mismo?
Villarruel: Porque soy terrible. La singularidad es fundamental en la vida, en lo que sea. Original no es ser cool, no: es ser original. Intentar la coherencia es intentar ser original, ¿entendés?, porque hoy la excepción es la regla. Cuando buscás lugares de poder, para la mirada de los otros…
Noticias: El suyo era poder material y concreto.
Villarruel: Para el sistema valorativo de los otros. No conozco a ninguna persona a la cual el poder haya mejorado como persona.
Noticias: Por eso se resiste, pero asuma que fue así.
Villarruel: Lo asumo totalmente, pero en un momento tenés que parar la pelota. No es que el poder te haga mala persona, pero tenés que tomar decisiones que afectan a unos bien y a otros mal. Podés ser más justo o menos injusto.
Noticias: ¿Y eso le empezó a pesar hace dos o tres años?
Villarruel: Muchísimo, porque me di cuenta de que me involucraba mucho afectivamente, cualquier programa me tomaba entero, desde el que iba a las 7 de la mañana hasta el de las 12 de la noche. Eran mi vida, ponía mi vida.
Noticias: Los vaivenes del rating habrán sido una prueba constante a su ego y su obsesión.
Villarruel: El ego tiene un tufillo a mediocridad, en cambio el “yo” tiene tu propio perfume. El ego es una pelotudez, algo muy distinto al orgullo de hacer algo singular pensando que trabajás con un equipo de gente. Yo ponía toda mi energía en cada programa y en eso se te va parte de la vida. Por eso, el mayor éxito es poder ver este momento hermoso que se llama vida.
Noticias: ¿Alguna vez sintió que se quedaba un poco ciego?
Villarruel: No que estuviera ciego, sino aburrido. En mí el malestar se genera cuando me aburro. Siempre dije “el día que me aburra…”.
Noticias: También dijo “el día que Telefe sea usado como elemento de poder, me voy”…
Villarruel: Sí, nunca lo fue. Me manejé con una libertad que no existe en ninguna parte del mundo. Tengo que estar muy agradecido porque no sería quien soy, ni Bernarda sería quien es, ni tendríamos la proyección que tenemos si no fuera por la libertad de trabajo que nos dio la gente de Telefe y la confianza que depositó en nosotros.
Noticias: ¿Cómo se para frente a la Ley de Medios?
Villarruel: Desde el momento en que vivís en esta sociedad moderna, donde parece que todo tiende a la democratización del conocimiento y de la información, tenés que estar a favor de cualquier cambio de una ley de la dictadura militar. Después, todo cambio es perfectible. Además, se da en un momento muy interesante porque no sólo tiende a democratizar voces y discursos, sino que se plantea en el marco de la digitalización que se viene. Estoy a favor de cualquier ley de radiodifusión que borre de la historia y de la actualidad cualquier resabio de la dictadura sangrienta que tuvimos. Pero creo que en esto tenemos que contribuir todos, la gente de la política, la gente que produce y reproduce el discurso social, que es la gente de los medios. Tenemos que tender a democratizar la sociedad, sabiendo que tener un medio de comunicación es un negocio, y no confundir el negocio con la responsabilidad social que tenés como licenciatario de una señal para producir discurso y sentido. Aunque sea muy difícil, hay que diferenciar el negocio de la responsabilidad ética de todo comunicador social. Que haya una puja política entre un gobierno popular elegido por el pueblo y un grupo económico indica que algo está funcionando mal en la Argentina.
Noticias: Habiendo formado parte de las entrañas de otro grupo mediático, ¿cree que hay que acotar el poderío de los medios?
Villarruel: Creo que hay que democratizar el poder de los medios, no acotarlo. Tiene que haber más voces, más empresarios que inviertan.
Noticias: ¿Qué piensa de la participación política activa de Florencia Peña en los últimos meses?
Villarruel: Me encanta. En esta sociedad de las apariencias, hechos como el de Florencia jerarquizan la condición humana en términos ideológicos y de coherencia, porque acá todo es “yo, argentino”. Si muchos referentes sociales imitaran su participación, no importa el signo del que sean, sino el asumirse como sujetos políticos… puta, cambiaría todo radicalmente.
Noticias: ¿Cree que, como ella dice, los medios se la van a hacer pagar?
Villarruel: La derecha siempre te hace pagar todo y, normalmente, son los dueños de los medios de producción. Pero, seguramente, si siguen habiendo gobiernos nacionales y populares, (se ríe) parezco un compañero hablando…
Noticias: ¿Se siente peronista?
Villarruel: Lo que siento es que hay que defender primero al gobierno democrático. Estoy en un 60 por ciento de acuerdo en cómo encara las políticas sociales y el manejo económico. Es un gobierno al que le cuesta mucho todo porque hay un establishment muy de derecha… A ver, somos una sociedad que piensa como la izquierda pero actúa como la derecha.
Noticias: ¿Cuánto influyen las declaraciones sobre inseguridad de Marcelo Tinelli, Mirtha Legrand y Susana Giménez?
Villarruel: Repercuten muy mal en la sociedad, generan un estado de crispación. Por eso, figuras de esa talla tienen que ser conscientes de su gran responsabilidad y de que son grandes generadoras de sentido. Es entendible, porque también son seres humanos y les pudo haber pasado algo personal, como a Susana. No sería justo pensar que hayan sido declaraciones premeditadas.
Noticias: ¿Qué piensa del programa “6, 7, 8”?
Villarruel: Bueno, la verdad es que hacer cuatro puntos en Canal 7 es muy bueno.
Noticias: ¿Le pondría el cuerpo a un proyecto político como lo está haciendo Diego Gvirtz?
Villarruel: No, porque no estoy ligado a la política para nada, pero sí creo que la mejor manera de comunicar las ideas es a través del instrumento que mejor manejás. Para mí, al poner de protagonista a una hija de desaparecidos, como hicimos en “Montecristo”, ya no hace falta tener un programa todos los días para hablar de la represión.
Noticias: ¿Lo tienta estar al frente de Canal 7?
Villarruel: No, yo no me siento más en un sillón de programación, eso te lo aseguro.
Noticias: También se habló de su desembarco en Canal 9, para ser otra pata kirchnerista
Villarruel: No, yo no soy kirchnerista… Creo que los peronistas son los únicos que entienden este país, te lo digo como tipo del progresismo, de izquierda.
Noticias: ¿Y dirigir el canal Encuentro?
Villarruel: Un Encuentro sí, porque no mirás el rating y ponés los mejores programas. Vamos a hacer unos programitas, y también algunos para Canal 7.
Noticias: ¿Se siente más relajado?
Villarruel: Es un recomienzo sin haber muerto, como una transmigración hacia mí mismo, un cambio de energía propia.
Asume que en su “matrimonio” profesional con Bernarda Llorente se viven matando. Al punto que promete que algún día va a escribir una “sitcom” que se llame “Bernarda y Claudio”, seguro de que de sus agarradas en las reuniones de producción saldría un guión picante y entretenido para la pantalla. En cambio dice que Francisca Baudrand, su pareja de la vida real desde hace 18 años y directora comercial de la Editorial Andrés Bello –un sello chileno dedicado a la literatura infanto-juvenil–, es su complemento. El nuevo Villarruel habla por teléfono con su mujer y la entrevista termina. Hay un encuentro impostergable, que no tiene que ver con ninguna celebrity local sino con una niña de 6 años que lo espera en la puerta del colegio.
Maximiliano Mancini
HUELGA DE TV
Posted by Hugo Berti
El fin de semana pasado, varios hechos se conjugaron para transformar a la televisión en un oasis en los cuatro días de receso que tuvimos. Por un lado, la lluvia y la amenaza constante de las nubes propiciaban las actividades bajo el techo seguro del hogar. Por el otro, la atractiva oferta de la programación: para los rosarinos, el partido de la promoción que jugó Central; para los argentinos, la constante transmisión de los actos del Bicentenario de la patria, y a nivel mundial, un hecho de naturaleza televisiva, el final de la serie “Lost”.
En este último me quiero detener. Después de seis temporadas esta serie que atrapó a millones de personas llegaba a su final y las expectativas eran inmensas. Capítulo a capítulo aumentaban los interrogantes sobre estos personajes que, tras un accidente en avión, quedaron atrapados en una extraña isla.
El martes 25 de mayo a las 22hs, muchos abandonaron los festejos del Bicentenario, y se dedicaron a ver las dos horas del episodio final de Lost, yo fui una de ellas. Mi relación con ésta serie siempre fue de amor-odio. A veces, me quedaba horas atrapada, mirando varios capítulos seguidos y otras, pasaba meses sin verla porque no soportaba las incoherencias que se mostraban. Igualmente, vi las seis temporadas enteras, sin perderme nada, aunque que me daba cuenta que no me gustaba, que era simplemente una adicción que la televisión me había creado. Pese que me enojaba con las cosas que pasaban en esa Isla porque me parecían poco creíbles, incluso para ser un programa de ciencia ficción, la seguía mirando porque esperaba en algún momento una respuesta lógica a todas las incógnitas que se iban generando.
Llegó el final de la serie y nada de esto sucedió. En los capítulos finales de Lost se cerraron sólo algunos de los interrogantes que plantearon durante su desarrollo. Además, para muchas personas, entre las que me incluyo, el final no fue convincente y coincidimos en lo mismo: era de esperarse que no se cumplan con las expectativas que habían generado. Sin embargo, nadie dejó de verla. En mi caso culpo totalmente a la televisión por hacerme adicta a Lost. Tanto es el enojo que ocasionó en mí que decidí hacer una huelga de TV. Basta de series adictivas, basta de programas basura que miro aunque no me terminen de gustar. Estoy peleada con la televisión…al menos hasta que el 11 de junio me muestre el primer partido del Mundial, ese día volveré a sus brazos arrepentida por tratarla mal y la voy a querer más que nunca.
Emilia Sacchini
Los cambios y el no tan deseado éxodo.
Posted by sofia
Cuando se habla de cambios de horarios, de prime time a la tarde, no se duda de que se trata de bajo rating, pero cuales son las consecuencias dentro de la telenovela en si? Como se debe modificar la historia?!
En el caso de “Alguien que me quiera”, telenovela de canal trece, trasmitida en horario central, al no responder como se pensaba en este horario, se la convirtió en un producto “de la tarde”: desde la primer semana de mayo pasó a emitirse a las 19 hs, compitiendo con “Casi Angeles”, la tira juvenil de Cris Morena que lleva cuatro temporadas en el aire.
No sólo esto sino que tres actores, dos de ellos protagonistas, dejaron la ficción, Miguel Ángel Rodriguez y Susú Pecoraro, decidieron no renovar sus contratos con Pol-ka, por lo que sus personajes dejarán de existir. Con ellos también se va Gerardo Romano, pero en su caso se trata de una participación especial que deja de tener continuidad. Quien tampoco no será más parte de éste programa es Juan Palomino con su personaje Gastón.
Uno de los puntos que más llaman la atención de ésta situación es quienes se quedan en "Alguien que me quiera", en su momento se pensó que Andrea Del Boca y Osvaldo Laport estaban molestos con el cambio de horario de la tira, pero por el momento, son los 2 adultos protagonistas que seguirán en la ficción.
Algunas situaciones de la trama van tomando mayor fuerza, las que tiene que ver con los personajes jóvenes y sus problemáticas.
Teo (Ludovico Di Santo), el hijo hasta ahora “perfecto” de Susú Pecoraro y Gerardo Romano, empezó a consumir anfetaminas y cada día está más dependiente. Y otra línea bien dramática se instaló por el lado de las hermanas Bianca y Lola (Luisana Lopilato y Calu Rivero), las hijas de Osvaldo Laport que se enamoraron del mismo muchacho: Renzo (Marco Antonio Caponi), el embarazo (no buscado, claro) de una de las dos pondrá la relación familiar al rojo vivo.
De esta forma la tira toma otro color, y trata de lograr una favorable competencia con la más vista telenovela para jóvenes. Encontrará esta novela de una vez por todas “alguien que la quiera”.
Sofía Monge
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En el caso de “Alguien que me quiera”, telenovela de canal trece, trasmitida en horario central, al no responder como se pensaba en este horario, se la convirtió en un producto “de la tarde”: desde la primer semana de mayo pasó a emitirse a las 19 hs, compitiendo con “Casi Angeles”, la tira juvenil de Cris Morena que lleva cuatro temporadas en el aire.
No sólo esto sino que tres actores, dos de ellos protagonistas, dejaron la ficción, Miguel Ángel Rodriguez y Susú Pecoraro, decidieron no renovar sus contratos con Pol-ka, por lo que sus personajes dejarán de existir. Con ellos también se va Gerardo Romano, pero en su caso se trata de una participación especial que deja de tener continuidad. Quien tampoco no será más parte de éste programa es Juan Palomino con su personaje Gastón.
Uno de los puntos que más llaman la atención de ésta situación es quienes se quedan en "Alguien que me quiera", en su momento se pensó que Andrea Del Boca y Osvaldo Laport estaban molestos con el cambio de horario de la tira, pero por el momento, son los 2 adultos protagonistas que seguirán en la ficción.
Algunas situaciones de la trama van tomando mayor fuerza, las que tiene que ver con los personajes jóvenes y sus problemáticas.
Teo (Ludovico Di Santo), el hijo hasta ahora “perfecto” de Susú Pecoraro y Gerardo Romano, empezó a consumir anfetaminas y cada día está más dependiente. Y otra línea bien dramática se instaló por el lado de las hermanas Bianca y Lola (Luisana Lopilato y Calu Rivero), las hijas de Osvaldo Laport que se enamoraron del mismo muchacho: Renzo (Marco Antonio Caponi), el embarazo (no buscado, claro) de una de las dos pondrá la relación familiar al rojo vivo.
De esta forma la tira toma otro color, y trata de lograr una favorable competencia con la más vista telenovela para jóvenes. Encontrará esta novela de una vez por todas “alguien que la quiera”.
Sofía Monge
Yo sólo tengo esta pobre antena
Posted by Hugo Berti
Pese a las críticas, el “Fútbol para todos” fue recibido sin mayores quejas por la sociedad argentina. Era de esperarse que ante la oferta de todos los partidos televisados sin costos adicionales no muchos iban a resistirse. Sin embargo, ese bonito “para todos” que adorna el eslogan no es completamente genuino. En muchos pueblos y ciudades de nuestro país el canal estatal no puede verse como señal de aire por la falta de antenas repetidoras que aseguren su llegada a todos los rincones de la Argentina.
Sin ir muy lejos, Rosario es uno de los lugares donde sin tener cable es imposible gozar de la televisión pública. No hay fútbol para todos y no hay mundial gratuito para quienes no estén adheridos a un multimedios que provea cable (irónicamente aquellos a quien el Estado intenta frenar con su apuesta al negocio de la pelota). El interesante “Fútbol para todos”, entonces, se diluye en las fronteras de Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Para el resto, nos queda seguir mirando las repeticiones de los goles por Telefé.
Facundo Re
El formato global
Posted by Hugo Berti
La tecnología del satélite ha abierto la posibilidad de distribuir programación de televisión a escalas internacionales. Pero en muchas ocasiones los productos audiovisuales acabados concebidos para audiencias localizadas chocan con barreras culturales y lingüísticas que los tornan ininteligibles en otros países. La mercantilización del formato es una respuesta del mercado internacional del audiovisual en una época de expansión del espacio televisivo. El tráfico de formatos permite “terminar” el producto en el ámbito nacional o regional, localizarlo, adaptarlo a las temáticas locales, incorporarle presentadores fácilmente reconocibles.
La comercialización de formatos televisivos probados con éxito en la programación de un país para ser re-producidos en otros, la venta de ideas y de derechos de autor, es una industria que moviliza cuantiosos capitales en la que operan empresas de distintos orígenes y desiguales dimensiones.
En un articulo publicado en la revista TV World, Chris Fuller analiza algunas de las aristas de este negocio.
Una de las preocupaciones fundamentales de los empresarios del sector está dirigida a controlar la copia ilegal de formatos televisivos en distintas partes del mundo. La situación no es sencilla de normalizar puesto que choca con legislaciones nacionales diversas en torno a la protección de los derechos de autor y también porque la definición de los elementos que distinguen a un formato como original plantea ciertas ambigüedades.
Al respecto Fuller cita la opinión de Fleur Botman, un abogado del departamento legal de los especialistas en formatos Endemol Entertainment con sede en Alemania: “El problema básico es que el formato es bastante difícil de proteger. En muchos países las leyes de derecho de autor sólo protegerán el modo en que una idea ha sido formalizada. Esto es, si están escritas en un pedazo de papel, puedes proteger el pedazo de papel y aspectos de las reglas. Para reforzar la protección nos aseguramos de haber hecho un episodio del show antes de registrarlo. Además las ideas raramente son únicas. Lo que parece un concepto absolutamente nuevo puede también haber sido ideado al mismo momento en otro país”.
La determinación de los elementos originales y su articulación en un programa de televisión es el eje de esta problemática. Imaginemos un niño de ocho años contando una historia a cámara, ¿es ese un elemento de un formato?. Tal vez no. Pongamos después de ese plano la imagen de un anciano contando otra historia a cámara. ¿Ambas secuencias juntas conforman un elemento?. ¿Todavía no?. Supongamos que niño y anciano cuentan la misma historia pero desde sus particulares puntos de vista. ¿Ahora sí?.
El tráfico de formatos es una práctica extendida ante las limitaciones provocadas por la diversidad lingüística y cultural de las naciones. La televisión inglesa, con la BBC como actor principal, es un sistema fecundo en la creación y exportación de formatos, fundamentalmente en los géneros de entretenimientos y shows de juegos. Para dar sólo un ejemplo, recientemente se ha estrenado en TVE el programa “Así es la vida”, adaptación del clásico de la BBC “That´s life” que además ya había sido explotado anteriormente por el Canal Sur de Andalucía.
Pero como hemos visto la circulación de formatos televisivos atraviesa los océanos en varias direcciones. Algunos programas son recreados localmente en distintos países aunque tengan éstos la misma lengua. Es el caso de “The price is right”, que con su título en castellano “El precio justo” ha contado, por lo menos, con una versión argentina, una española y una mejicana. No es el único ejemplo de famosos títulos en inglés traducidos al castellano en programas producidos en países latinoamericanos, no siempre en versiones autorizadas.
¿Por qué un formato puede funcionar en distintos contextos?
Intentaremos solamente una breve y provisoria respuesta. Alguien dijo que el metalenguaje de la televisión es el entretenimiento. Si se me permite el deslizamiento podemos asumir que el formato es la escritura de ese metalenguaje y esta escritura es tan universal como universal sea el uso de la televisión como medio de entretenimiento.
¿Qué TV pública tenemos hoy en Argentina?
Posted by Estanislao

Una televisión pública tiene que cumplir con 3 rasgos principales si pretende posicionarse dentro de los cánones internacionales de calidad y ser una alternativa provechosa para su público local: contribuir al diálogo, producir cultura e incluir al pluralismo social de la nación.
Quizás la más clara caracterización de esta televisión es pensar al televidente como ciudadano y no como consumidor. Y por lo tanto su objetivo primordial reside en contribuir explícita y cotidianamente a la construcción del espacio público en cuanto escenario de comunicación y diálogo entre los diversos actores sociales y las diferentes comunidades culturales.
Con respecto a este punto es clara la evolución que ha hecho la TV Pública Argentina, desde comienzos del milenio a la fecha, en pos de fomentar el diálogo y la reflexión en temas comunes, cambiando la visión superficial que había logrado darle durante los 90´ Gerardo Sofovich con su “corte de la manzana”. Algunos de los ciclos que se pueden nombrar en este aspecto son: Latinoamérica con voz de mujer, Desde la vida, La vida es arte, Fiesta Nacional de la Vendimia, Día de la memoria, Madres de la Plaza y Nuestro Ejército, entre otros.
El segundo rasgo que marca a la televisión pública, decíamos, se halla en la elaboración audiovisual de las bases comunes de la cultura nacional, sobre las que se articulan las diferencias regionales y locales. Para ello la televisión pública debe, de un lado, hacerse cargo de la complejidad geopolítica y cultural de la nación tanto en el plano de las prácticas sociales, como de los valores colectivos y las expectativas de futuro, y de otro, trabajar en la construcción de lenguajes comunes. Sin dudas también cumple con esta función, como muestra valen 3 programas que actualmente se están emitiendo en la señal: Cocineros argentinos (donde se comparten diferentes técnicas para la elaboración de ricos platos regionales), Estudio País (un magazine donde todas las provincias poseen un representante para hablar de sus costumbres y jugar con ellos) y País paisaje (un programa destinado a la difusión de distintos circuitos turísticos).
Pero con respecto a la tercera característica que configura la especificidad de esta televisión, que es ofrecer una imagen permanente de pluralismo social, ideológico y político, abriendo espacios a las voces más débiles, como las minorías culturales (los indígenas, los homosexuales) y los creadores independientes (en video, música, teatro, danza), tenemos que puntualizar que aún se está en deuda en algunos aspectos.
Si bien se han concedido espacios de participación a programas de contenido no comercial, como es el caso de “El cine que nos mira”, donde se incluyen películas que de otra manera no llegarían a la pantalla chica (a excepción de canal Encuentro, claro está), la apertura hacia una pluralidad ideológica-política es la carencia más evidentemente en la actualidad. El canal 7 posee una línea marcadamente oficialista que molesta a sus opositores, quizás su más claro ejemplo sea un programa que cuenta con tantos fanáticos como detractores: “6,7,8”. Ciclo que, más allá de lo que se le pueda achacar en cuanto a su línea editorial, posee una excelente calidad como producto audiovisual, a tal punto que es uno de los magacines más vistos del canal y fue recientemente nominado al Martín Fierro como mejor programa periodístico.
La calidad en la televisión pública
Si consideramos que la calidad en televisión responde a una concepción multidimensional de la competitividad: profesionalidad, innovación y relevancia social de su producción, entonces podemos decir que tenemos una televisión pública de calidad.
La TV Pública cuenta con excelentes profesionales en todos sus niveles, e incluso su director, Tristán Bauer, es reconocido hasta por los más acérrimos detractores del gobierno como una persona capaz y responsable.
Si hablamos de innovación, tenemos que decir que el canal 7 será el primero en el país en trasmitir bajo el formato TDT (Televisión Digital Terrestre). La TDT Argentina permitirá tener vías de retorno entre el televidente y el productor de contenidos (interactividad), abriendo la posibilidad de crear aplicaciones que permitan interactuar con la programación televisiva.
Y si nos referimos a la relevancia de su producción en cuanto a niveles de audiencia, todos coincidiremos en la amplia penetración que ha ganado en estos últimos meses, sobre todo con la incorporación de “Fútbol para todos”. Solo a modo de referencia podemos aportar que al último superclásico lo vieron 25 millones de personas, mientras que antes no llegaban a la quinta parte.
Podemos concluir entonces que tenemos actualmente una televisión pública moderna, popular y de gran calidad, lo que no quita que se pueda mejorar para el futuro, pero que si nos responsabiliza a mantener su status.
La TV Argentina se enriquece con la presencia de Canal 7. Todos los países deberían tener al menos una señal que esté condicionada por la pauta comercial. Ejemplos alrededor del mundo tenemos a montones, tanto de señales públicas bien manejadas como de las otras. En línea con estas últimas podemos encontrar a TVE, surgida a la luz del Franquismo, con una programación que aún compite con la tv privada por la pauta publicitaria. Y del otro lado a la BBC, sin dudas el paradigma de la producción de contenidos (TV, Radio, Internet…) más independiente y de mayor prestigio alrededor del globo. El desafío parece ser entonces aprender de nuestra experiencia y de la que se vive en otros países, defendiendo todo lo bueno que hemos construido y mejorar lo no tanto, para que las futuras generaciones sigan disfrutando de nuestra Televisión Pública.
